Antes de empezar, quisiera comentar que esta semana, como novedad, he añadido un enlace para ver no sólo la foto que encabeza el artículo, sino una selección de las que hice en el proceso para el blog de esta semana. Quizás sea una idea que vuelva a repetir en las siguientes semanas, aunque dependerá mucho del motivo fotografiado.

Al igual que hacían Tip y Coll una semana tras otra, yo tampoco voy a hablar del gobierno. Sí, ya sé que lo había dicho y, de hecho, tenía la foto preparada desde el inicio de la semana pasada. Pero el sábado quedé con unos compañeros de un curso de fotografía por la zona de Madrid Río y no podía desaprovechar las fotos de esa Kdd (¡buff, qué mal llevo estas abreviaturas modernas!).

Dicha quedada fue en el Paseo del Manzanares, o como también se le conoce, Madrid Río. Ésta es una nueva zona verde desarrollada en Madrid capital a partir del soterramiento de M-30, a lo largo del cauce del río Manzanares. Obra polémica donde las haya: unos dirán que la circulación ha mejorado y que el parque ha sido un desahogo para la zona; otros dirán que la obra ha sido un despilfarro que tendrá hipotecados a los hijos de los hijos de los hijos … Pero ya he comentado que no iba a hablar de política y menos hoy, después de las generales de ayer; para eso hay muchos contertulios más listos que yo.

Para los que pudimos asistir, fueron tres horas muy agradables porque aprovechamos para conocernos, charlar de todo un poco, fotografiar con calma, comentar las fotos realizadas, e incluso aprender, o intentar aprender, técnicas nuevas, gracias Elkin. La zona de acción por la que nos movimos fue entre el Puente de Toledo y el Puente de Arganzuela. Poca distancia en metros, pero suficiente para sacar fotografías muy buenas (y no me refiero a las mías, que mis compañeros hicieron algunas geniales).

Desde el punto de partida, fuimos caminando pausadamente hasta el puente de la Arganzuela, donde desenfundamos las cámaras (a ver si la próxima vez vienen más nikonistas, jejeje) y empezamos a fotografiar dicho puente y todos aquellos aspectos del mismo que nos parecían interesantes. Pero en realidad, lo que todos estábamos esperando era que el sol se desapareciera, y no precisamente por el efecto de las nubes, las cuales se portaron muy bien y no descargaron ese agua que se había predicho. Y entre las seis y media y las siete, nuestros deseos se cumplieron.

El puente de la Arganzuela con luz natural es interesante, pero fotográficamente hablando, al menos en mi opinión, quizás pierde interés, pero cuando llega la hora azul y las luces se encienden, dicho puente adquiere un protagonismo especial, que le hace muy atractivo. Y de repente, ¡trípodes fuera!, el grupo de personas que iban con cámara al cuello, se convierten en un grupo de seres que medio agachados miran por el objetivo de una cámara apoyada en un trípode, no se ven más que patas y piernas a la entrada del puente.

¡Eh, mirad esos chorros iluminados de azul!. Allí que nos vamos y, cargamos con todo el equipo al hombro, cual militares desfilando hacia el nuevo punto; una vez allí, volvemos a desplegar todo el material. Y entre foto y foto, entre sitio y sitio, vamos viendo lo que el compañero ha conseguido y queremos aprenderlo, queremos saber cómo lo ha conseguido, queremos practicarlo.

La tarde avanza y volvemos al Puente de Toledo con sus arcos iluminados con luces anaranjadas, más fotos y poco a poco el grupo se va rompiendo y se va haciendo cada vez más pequeño.

La despedida se hace con la alegría de haber pasado un rato muy bueno y con la idea de poder repetir en otra zona, otro día y con nuevas ideas. ¡Hasta la próxima, chic@s!

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Titulo: “Madrid Rio by night

Pd. Hoy he comprado un trípode en condiciones.

Datos EXIF
ISO: 100
Apertura: f/9
Velocidad: 1/13
Distancia focal: 32 mm
Licencia Creative Commons

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