No, esta no es una foto impresionante. No, esta no es una foto que llame la atención. No, esta no es una foto destacable. No, esta no es una buena foto, técnicamente hablando. Pero, esta foto quiere ser informativa, Pero, esta foto quiere ser reivindicativa. Pero, esta foto quiere ser de protesta. Pero, esta foto quiere ser un grito de indignación (ahora que esa palabra está tan de moda). Pero, esta foto quiere ser una forma de apoyo a todo el colectivo de la ducación pública.
He de reconocer que, esta semana he estado un poco vago, fotográficamente hablando, porque no he salido ningún día con la cámara, situación que espero que no se convierta en una costumbre. La foto que estáis viendo, es la que tenía pensado poner en el post de la semana pasada, pero con la “Kdd fotográfica” en Madrid Río, no tuve más remedio (sarna con gusto no pica, dice el refrán) que retrasarla una semana. Podría haber vuelto para hacerla de nuevo, pero no habría podido captar el momento que véis aquí.

La imagen que encabeza esta entrada corresponde a la verja de un instituto de educación secundaria de una población madrileña. No es la única pancarta de protesta que tiene; a su lado hay tres o cuatro más. Ni tampoco es el único centro educativo con mensajes similares, aunque en algunos que conozco se hayan retirado ¿sospechosamente?.

Pero mientras otras pancartas se mantienen en su sitio, porque están bien sujetas o porque las recolocan de vez en cuando, ésta, con el paso del tiempo, se ha ido descolgando, hasta quedar hecha un gurruño, ilegible y a punto de caer por completo al suelo. Quizás por ese motivo me llamó la atención esta escena, porque después de tantas semanas de reivindicación y de protesta por parte, sobre todo, de los profesores, el viento, la lluvia y demás inclemencias del tiempo habían ido minando poco a poco el agarre de la pancarta, hasta llegar a ese momento en el que ya nadie, a lo mejor por costumbre, se fijaba en dichas pancartas, ni en qué situación estaban, ni en qué tenían escrito.

Y, viendo cómo, día a día, nadie, quizás por dejadez o desidia, arreglaba la situación, pensé en tomar esta foto. ¿Mis motivos? Podría ser como protesta ante la situación de una pancarta a la que nadie ya presta atención. Podría ser como protesta ante la situación de una educación pública cada vez más infravalorada y más deteriorada (o al menos eso están intentando desde las administraciones públicas). Podría ser como apoyo al colectivo educativo para sumarme de esta forma a sus demandas  y peticiones. Podría ser como empujón al centro educativo para que recolocara la pancarta y no decayera en sus acciones

Y mientras escribo este post, voy recibiendo diversos correos del APA del colegio de mi hijo informando acerca de cómo se encuentra la educación pública en esta comunidad autónoma y, qué se está haciendo por cada una de las partea para intentar “solucionarlo”;  sobre la nueva huelga que mañana, día 29 de noviembre, van a volver a convocar los profesores de la enseñanza pública, etc., etc.

Y hablando de huelgas en la educación. ¿Alguna vez os habéis parado a pensar en cómo se viven estas jornadas cuando eres un chaval y cuando eres padre? Pues yo, hasta este año, no, para qué os voy a engañar.

Cuando eres un chaval y se convoca una huelga de profesores, el alumno es una persona contenta y feliz, con una sonrisa en la cara porque, al fin y al cabo, es un día que sin clase, y no le importa el motivo de dicha huelga, sea justa o no: no hay clase ¡y punto!. Que protestan los profesores, pues que protesten.

Cuando uno es padre (refiriéndome tanto a la madre como al padre) y se convoca una huelga de profesores, de contento y feliz nada de nada. Porque, quien más quien menos, tiene sus obligaciones diarias y encontrarse con los hijos en casa en un día laborable, puede suponer un trastorno. Pero no sólo eso, ya que este supuesto es el más banal de todos los que se pueden presentar.

Cuando se convoca una huelga es porque existe un motivo de intranquilidad o queja por parte del colectivo que la lleva a cabo. Y en este caso, te planteas por qué los profesores de los centros públicos a los que llevas a tus hijos están haciendo huelga. ¿Qué está sucediendo? ¿Por qué protestan con lo “bien que viven” y todas las vacaciones y días libres de los que disfrutan? Es en ese momento, en el que empiezas a leer un poquito de aquí y un poquito de allá cuando te das cuenta que los profesores trabajan más de lo que pensamos o quieren hacernos ver y, que dedican muchas horas y esfuerzo (incluso horas libres que podrían dedicar a su familia) en intentar enseñar, educar y preocuparse por nuestros hijos.

Y cuanto más lees, escuchas y te cuentan, más te enagenas, más te cabreas, más te encabronas, perdón por la expresión, pero es así. Porque tu (yo) que has estudiado en un colegio, instituto y/o universidad públicos, que siempre has confiado en la educación pública, ves como poco a poco se van produciendo una serie de acontecimientos cuyo fin es desprestigiarla, devaluarla, menospreciarla, restarle importancia y calidad. Y, todo en beneficio de una educación privada, la cual debería ser un suplemento, una opción más, pero nunca un sustituto o casi una “obligatoriedad social”, que es hacia donde parece que nos quieren llevar, porque hoy en día, y cada vez más, si tu hijo estudia en un colegio público parece que es menos que otro que estudia en uno privado (vivido en primera persona, no creáis que hablo por hablar).

Habrá que seguir luchando, cada uno con sus medios, por intentar que nuestros hijos tengan, disfruten y reciban lo que merecen y con la calidad que merecen. Habrá que seguir luchando no solo por la educación pública, sino también por la sanidad pública, por la gestión pública del agua, … porque de no ser así, en unos años no nos quedará nada y, una vez que te lo quitan, es imposible de recuperar.

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Titulo: “La enseñanza pública se viene abajo

Pd. Un par de días después de sacar esta foto, la pancarta fue colocada correctamente, ¿casualidad?.

Raúl, si has llegado hasta aquí espero que no estés muy molesto, a pesar de haber escrito un poco contra tu “pan de cada día”.

Datos EXIF

ISO: 800
Apertura: f/8
Velocidad: 1/2000
Distancia focal: 48 mm

Licencia Creative Commons

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