Esta semana sí que he podido salir a la calle con la cámara a cuestas. Tampoco ha sido como para tirar cohetes, pero tanto la cámara como yo teníamos mono de estar haciendo fotos a cielo abierto. El salón de casa ya se nos quedaba pequeño y, las ideas no fluían lo suficiente como para sacar algo decente.Esta semana he estado de “reportero deportivo”. No, no he ido a ningún estadio de fútbol, ni a ningún pabellón de baloncesto. Ni tan siquiera he estado siguiendo el campeonato de España de petanca. Tampoco me han pagado por el reportaje fotográfico, ni van a publicar las fotos en ningún medio de comunicación. He hecho de reportero deportivo propio, personal e intransferible, ¡qué pasa!.Ayer, domingo, el Club de Atletismo Popular de Alcobendas celebró el XIX Cross Escolar, que se dice pronto, ya 19 -por si a alguno le cuesta leer los números romanos, jejeje-. Y ya que uno tiene un hijo en edad escolar, pues por qué no le íbamos a apuntar a tal evento, sobre todo cuando en la anterior carrera, celebrada unos meses antes, se lo había pasado tan bien.

Aunque, todo sea dicho, su participación la pusimos en dudas hasta casi el último momento. Las temperaturas habían bajado tanto en los días previos a la carrera, que exponer a un niño pequeño a ese posible frío, podía suponer un riesgo para su salud y, una irresponsabilidad por parte de los padres. Afortunadamente, el día amaneció no tan gélido y, sobre todo, con muchísimo menos aire. La sensación térmica era más “agradable” y, por lo menos, se podía estar en el parque donde se celebraba el cross, naturalmente, bien arropados con un buen abrigo, guantes y gorro.

El caso es que el tiempo decidió dar un ligero respiro y, el parque se llenó de participantes de todas las edades y, por supuesto, de acompañantes, éstos sí que en un rango muchísimo más amplio en cuanto a los años, porque había desde hermanos pequeños hasta abuelos.

Por mi parte, cogí la cámara y, le monté el teleobjetivo (un 55-300mm). Tenía más o menos claro lo que quería fotografiar. Naturalmente, a mi hijo con su dorsal y, preparado para la acción. Pero, esta semana, él no iba a ser de nuevo el protagonista del post. Quería fotografiar elementos distintos, desde ángulos diferentes. Claro que fotografié a los niños corriendo, pero esas imágenes son más comunes y más fáciles de reconocer. Por eso, decidí fijarme en las zapatillas de los participantes y, casi bajar hasta el suelo para hacer las fotos. Una zapatilla es algo muy común, sí, pero cuando se juntan muchas para echar una carrera, pueden formar un cuadro peculiar. No tuve mucho tiempo, porque había un hijo al que atender, pero alguna fotografía se ha logrado salvar de todo el calzado que retraté.

Una hora después de haber llegado al parque (como véis, no dispuse de muchos minutos fotográficos) todo había terminado. Las familias, que allí se encontraban, emprendían el camino de vuelta a casa, cada una por un sitio distinto, cada una a un ritmo diferente. La mañana de las carreras había finalizado, no sin antes, recibir una maravillosa noticia por parte de un buen amigo, ¡enhorabuena, July!

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Titulo: “Zapatillas de ganadores“.

Pd.- Mi hijo quedó en el puesto 37 de 68 participantes. En la anterior carrera, entró el antepenúltimo, por lo que este puesto supone una buena progresión. Eso sí, fue el primero de su colegio en su categoría ;-). De todos modos, ¿a él eso le importa? Pues, lo mismo que a mi, es decir, nada, porque lo importante es que él volvió a casa muy contento, sobre todo con los premios que le dieron: una lata de Acuarius, que casi se pimpló entera nada más dársela, una lata de Coca-Cola Zero, que según nos dijo: “no puedo beberla porque me pica en la garganta” y, una braga térmica con el logotipo del CAP, que como no le quedaban manos para sujetarla, se la colocaron en la cabeza y, pensaba que era una especie de gorro raro.

Datos EXIF

ISO: 400

Apertura: f/6,3
Velocidad:1/320
Distancia focal: 300 mm

Licencia Creative Commons

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