Desánimo: Desaliento, falta de ánimo.

Desaliento: Decaimiento del ánimo, desfallecimiento de las fuerzas o ganas de hacer algo.

Displicencia: Desaliento en la ejecución de una acción, por dudar de su bondad o desconfiar de su éxito.

Y podría seguir con unas cuantas definiciones más, creo que con estas tres ya basta para mostrar cómo me siento últimamente, en cuanto a la fotografía se refiere y, lo recalco, sólo en lo referente a la fotografía.

Supongo que será un bajón de moral normal, que a mucha gente le habrá sucedido, cuando se lleva un tiempo haciendo algo y no se aprecia progreso e, incluso, parece que se retrocede. En cualquier caso, he de reconocer que estos días me faltan las ganas con las que empecé este proyecto.

Las últimas semanas de trabajo -el profesional, por el que me pagan mes a mes- han sido muy duras física y mentalmente. Ha limitado mi tiempo con mi familia, mi tiempo libre hasta unos niveles bastante bajos. Como es de suponer, mi familia es lo primero, por lo que la fotografía se ha quedado en un segundo plano y, aunque no me olvido de ella, obligatoriamente debe quedarse a la espera de las migajas que sobran de mi tiempo libre.

A esto, se le suma que, día a día, vas viendo fotos de compañeros y amigos y, te das cuenta de que tus fotos no son tan chulas, tan llamativas, tan buenas, tan interesantes. Sí, quizás alguna pueda valer un poco la pena, pero el resto son unas fotos del montón que igual podría haberlas hecho mi hijo de 3 años.

Entonces me paro a reflexionar: ¿y cuál es la causa de esta situación? En primer lugar, y haciendo autocrítica, que mis facultades y aptitudes son lo que son y de dónde no hay, no se puede sacar.

En segundo lugar, me doy cuenta de que el tiempo que tengo para practicar es escaso y, cuando dispongo dispongo de él, no le aprovecho todo lo bien que debería.

Como ya habréis podido leer en las entradas anteriores, hasta la fecha, he podido encontrar un hueco para coger la cámara alguno de los dos días del fin de semana, pero siempre en situaciones en las que mi presencia debía “dividirse” en dos y, no podía dedicarme plenamente a la realización de fotografías, bien porque estaba con amigos, con los que me apetecía estar, charlar y disfrutar de unas horas agradables; o bien porque tenía que hacer de padre, cuidando para que mi hijo no hiciera o no le pasara nada. A ninguna de estas dos situaciones -u otras similares- les pongo ningún pero, ni mucho menos, mas pensándolo con calma, me doy cuenta de que no son las mejores condiciones para practicar.

Y, lo de este fin de semana, quizás haya sido ya la gota que ha colmado el vaso y, que me ha hecho darme cuenta de esta circunstancia con más fuerza.

El sábado por la noche dispuse de tres horas enteras para mi, cámara en mano, por supuesto. Me encontraba en la zona de Plaza de Castilla (Madrid), con su monumento a Calvo Sotelo, su obelisco de Calatrava, sus torres Kio, … En lugar de hacer lo que te enseñan en los cursos y manuales, que es emplear tiempo en ver y analizar la zona, para decidir qué resultado se quiere conseguir, qué ubicación es la más idónea, en lugar de eso, en lugar de dar una vuelta con calma a toda la plaza, observando con detenimiento cada rincón, cada localización, me planté delante del monumento a Calvo Sotelo y me lie a disparar. Sí, cambié de posición, pero siempre dentro del mismo radio de acción.

Cuando ya el cansancio se empezó a apoderar de mi y, me dirigía al Burger King para cenar una hamburguesa, fue cuando me recorrí todo el arco de la plaza y, en ese momento, me di cuenta de que había perdido un tiempo maravilloso, desaprovechando posibles buenas tomas.

Lo más triste es que soy consciente de mis fallos y mis errores, pero cuando llega el momento de “ponerse a trabajar”, se me olvidan o, al menos algunos de ellos, por lo que vuelvo a tropezar en las mismas piedras una y otra vez.

Naturalmente, no pretendo, ni mucho menos, ganarme la vida con la fotografía, pero sí me gustaría ver que día a día, foto a foto, los resultados mejoran.

Espero que esta sensación sea pasajera y que, con la llegada de la semana santa, pueda disponer del tiempo suficiente para calmar mi ansiedad fotográfica, de manera que pueda realizar tomas más pausadas, más pensadas y, quizás así, poco a poco pueda conseguir que cada día mis imágenes sean un poquito mejores que las anteriores.

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Título: “Abatido”.

Datos EXIF
ISO: 100
Apertura: f/11
Velocidad: 1sg.
Distancia focal: 18mm

Licencia Creative Commons

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