Aquí estoy de nuevo. Tras los problemas que tuve la semana pasada con el hosting gratuito -y es que lo barato sale caro, como muy bien dicen las madres-, no podía estar otra semana fuera, porque sino mis fans se irían a otro blog. Así que, hoy estreno post semanal con una foto realizada en el Parque de El Retiro.

¿Os acordáis de aquel concurso al que me presenté allá por el mes de diciembre y en el que no gané pero me eligieron dos fotografías para la consiguiente exposición?. ¿Sí, no? Fue organizado por una asociación de Alcobendas llamada Artistas del Pueblo.

Esta misma asociación, y más concretamente la gente que se dedica a la fotografía, organizó un evento para pasar la mañana del domingo en El Retiro.

Siendo las fechas que son, la propuesta tampoco era como para tirar cohetes. Mucho calor y con una luz muy directa a medio día, nada bueno para las fotos. Sin embargo, me apunté para compartir experiencias y conocimientos con otra gente.

El viernes previo habíamos confirmado 8 personas. El domingo a las 10:30 de la mañana, hora a la que se había quedado, sólo habíamos aparecido 2. Sí, señores, la gente es un poco impresentable. Si no tienes seguro tu asistencia, no te comprometas y si lo haces, pero cambias de opinión, por lo menos, avisa, para que los organizadores puedan tomar una decisión al respecto.

Viendo la “gran” afluencia de participantes, se presuponía que la mañana no iba a ser muy fructífera, es decir, que sería un fracaso. Y, a la vista de los resultados, no se puede contradecir esta afirmación. Ni aprendí nada, ni extraje ninguna idea innovadora, ni “ná de ná”, como diría un castizo.

Tampoco quiero decir con esto que todas las fotos hayan ido directamente a la papelera de reciclaje, ni mucho menos, pero finalmente, las fotos con las que volví, eran casi las típicas que se hacen en un lugar turístico: el estanque, la estatua de Alfonso XII, el Palacio de Cristal, …

Sí, aproveché para fotografiar nuevamente el Palacio de Cristal, optando por otros ángulos e, incluso desde dentro, cosa que las anteriores veces no había podido hacer. Pero ni por esas, las tomas me gustaban lo suficiente como para ponerlas en la entrada de esta semana.

Entre esperar por si algún incauto más se dignaba a ir y decidir qué hacíamos, casi había pasado una hora. Nos acercábamos al mediodía, -activo modo irónico- el momento más maravilloso para ponerse a practicar la fotografía -desactivo el modo irónico-. Lo mejor de la mañana, la cerveza con limón que me tomé al final, que falta me hacía porque el sol había apretado de lo lindo y mi cuerpo andaba falto de líquidos.

Una vez en casa, dándole una pensada -como decía un antiguo jefe- y una vuelta en la postproducción de las fotos, me decanté por la foto de las gafas, porque decolorando toda la imagen excepto alguna de las monturas, podía quedar curiosa. En un primer instante, me quedé únicamente con las gafas azules, pero observando el original me percaté de las gafas rosas, las cuales le podían dar un toque dinstinto al resultado final: él y ella; ella y él.

Espero no volver a tener más problemas con la página, ni con el alojamiento, ni con el dominio, ni con la madre que lo …

Disculpad no haber estado puntual a mi cita la semana pasada.

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Título: “Gafas de sol para ella y para él”.

Datos EXIF
ISO: 100
Apertura: f/18
Velocidad: 1/250
Distancia focal: 70mm

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