Me gusta la fotografía urbana, concretando más, me gusta la fotografía callejera, humana. Me gusta porque la considero natural e, incluso espontánea, aunque no lo sea del todo. Naturalmente, hay que preparar la toma -la localización, el ángulo de disparo, la luz, …- como en todas las fotos, pero tu elemento principal, esa persona a la que quieres retratar, es imprevisible; puede cambiar el gesto que tanto te ha llamado su atención, puede variar su mirada, puede modificar su actitud.

Me maravillan esos fotógrafos que son capaces de captar la esencia y los sentimientos de la gente, cuando están en las paradas de autobús, en una manifestación o, simplemente, paseando por la calle. Entiendo y comprendo que, además de un saber innato, también tienen muchos -muchísimos- disparos de práctica a sus espaldas. Y, tienen, también, desparpajo, valor y, poca vergüenza (o la justa), aspectos que a mi, de momento, me faltan, al menos fotográficamente hablando.

Pero la fotografía callejera no es únicamente fotografiar primeros planos de las personas. Es mostrar un entorno, un momento, unas sensaciones que aporta un lugar, incorporando sujetos que le den fuerza y simbolismo a la imagen. Es ofrecer al espectador un espacio y, que se sienta parte de él, identificado con él, bien por el hecho cotidiano que se representa, bien por la familiaridad del escenario exhibido. Fotografías donde las personas, más anónimas que nunca, son el objeto principal y el attrezzo al mismo tiempo, gracias a la volatilidad de la acción que realizan.

Captar el movimiento en una fotografía es una técnica que también me atrae. La imagen, siendo como es un elemento estático e invariable, es capaz de presentarnos dinamismo y movilidad. Esa paradoja me fascina, más aún cuando las circunstancias en las que se puede conseguir son amplias y dispares.

En la imagen de esta semana, he intentado plasmar estas dos esencias: un enclave singular de una ciudad cualquiera, mientras dos personas anónimas, casi etéreas, pasean por la zona ajenas a todo lo que les rodea, sin importarles si aparecen en una foto o si no, sin darse cuenta, ni siquiera, de si están siendo fotografiadas o no; siendo objetos principales y, a la vez, complementos. La call e tiene vida, a pesar de las adversidades que puedan surgir, a pesar de los rigores climatológicos; a pesar de actuaciones e impedimentos humanos; a pesar de todos los pesares, la calle manifiesta vida.

Para finalizar, y como anécdota, debo añadir que la realización de esta fotografía no fue tan sencilla como os podéis imaginar al verla. Puede parecer sencilla y, en efecto, no tiene más complicaciones técnicas que exponer bien la imagen, dada la hora de realización de la toma, y controlar la velocidad de obturación para captar el movimiento de manera precisa, ni demasiado rápida de manera que quedara la gente casi congelada, ni demasiado lenta, porque las personas podrían “desvanecerse” en la imagen.

Sin embargo, me encontré con otros escollos que no había previsto o, no había valorado su verdadera importancia. En primer lugar, el calor, imaginaos, 29 de julio de 2012, cuatro de la tarde, y en una plaza sin sombra alguna donde resguardarse, unos 35º, grado arriba, grado abajo, sin gorra ni agua, ni ná de ná. En segundo lugar, y motivado por el primer motivo, la escasez de gente paseando por la calle. Sí, valientes había, pero pocos, muy pocos, y paseando demasiado despacio, o vestidos con ropas de color claro, que con el fondo de la iglesia no destacaban nada. En tercer lugar, la amabilidad de los viandantes, parándose a mi lado para permitirme hacer la foto sin “elementos extraños” y, teniendo que pedirles que continuaran con su camino, pero sin poder decirles que quería que ELLOS salieran en la imagen. Y, en último lugar, que varias fotos las he tenido que desechar porque han quedado trepidadas, puesto que no llevaba el trípode conmigo, únicamente un artilugio casero que me ha dado cierta estabilidad, pero no la suficiente en algunas situaciones.

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Título: “Soledad interrumpida”.

Datos EXIF
ISO: 100
Apertura: f/25
Velocidad: 1/10.
Distancia focal: 21mm

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