Segundo lunes de Rodríguez, ¿qué puedo hacer? Vámonos de nuevo a Madrid, a ver qué podemos “afotar”. Pero esta vez, nada de experimentos como los de la semana pasada. Se nota que los días ya van siendo más cortos, así que vamos a aprovechar la hora azul. Pero, ¿dónde?.

  1. El Palacio Real, con la plaza de Oriente, los jardines de Sabatini e, incluso el Campo del Moro, donde hay una fuente en la que se puede reflejar la fachada del palacio. Es un aliciente para elegir este emplazamiento, pero también un handicap. No quiero ir en coche a Madrid, por lo que mi medio de transporte será, de nuevo, el tren de cercanías. Ir hasta la plaza de Oriente es un paseo corto, pero bajar hasta el Campo del Moro y, sobre todo, volver a la Puerta del Sol es una caminata más larga, sabiendo que tendré que cargar con la mochila y el trípode.
  2. El actual Ayuntamiento de Madrid, el Palacio de Telecomunicaciones o de Correos. Allí tengo distintas variantes con las que jugar: el ayuntamiento, la fuente de Cibeles, la puerta de Alcalá, el edificio Metrópolis con la Gran Vía, etc..

¡Decidido!. Sabiendo que la puesta de sol comienza alrededor de las 21:25, minuto arriba, minuto abajo, me voy con tiempo suficiente hacia Cibeles para fijar la posición que más me convenza. Determinada ésta, me siento en un banco que hay frente al Palacio de Linares o Casa de América. En ese momento, comienzan las nuevas facetas de la tarde: la de guía turístico y, fotógrafo para turistas.

Como guía turístico, porque al verme tranquilamente sentado, deben pensar que soy de la zona y, si por el contrario estoy haciendo una foto, deben suponer que conozco bien el lugar, dado que me tomo mi tiempo para la realización de la misma. Por eso se acercan a mi, para preguntarme qué edificio es el que estoy fotografiando o, cómo pueden llegar hasta algún otro monumetno e, incluso dónde pueden ir de tapeo. Con un matrimonio mayor estoy casi 20 minutos charlando.

Como fotógrafo para turistas, porque la gente me ve con la cámara réflex y el trípode y, deben pensar: “este curioso personaje nos puede hacer una foto chula de grupo con este edificio a la espalda”. Y, a mi NUNCA, repito NUNCA, me ha gustado hacer eso, ni antes ahora que entiendo algo -poco- de fotografías, pero uno tiene su punto de amabilidad y se presta a realizar la susodicha foto, incluso aportando variantes y ayudas adicionales, como colocar sus cámaras en mi trípode, para que tanto las personas como el fondo salgan bien iluminados y nítidos, de manera que se lleven un grato recuerdo y, no me piten los oídos cuando vean la imagen revelada o en la pantalla de su ordenador.

El momento estelar llegó cuando una pareja joven me pide, en un correcto inglés -viendo el menú de su cámara deduje que debían ser de Europa del este- que les explique por qué las fotos que están haciendo, con una cámara réflex recién comprada, les salen mal. ¡Ja ja ja! Porque tienen la cámara en automático y, por ello la cámara:

  • Elige un punto de enfoque que no tiene porqué ser el que ellos quieren;
  • La luz es menor y la velocidad de obturación necesaria es muy lenta para hacer la foto a pulso;
  • La medición de la luz hace que no todo salga correctamente iluminado, puesto que hay sitios muy iluminados y otros con mucha sombra.

En definitiva, es la cámara quién elige cómo va a ser la foto, no la persona que aprieta el botón. Pero, ¿cómo se lo explico de manera rápida y sencilla? Uno, que no tiene un gran dominio de la lengua de Shakespeare, hizo lo que pudo, se lo intenté enseñar y la pareja se alejó con una sonrisa en la cara, que supongo sería más por educación que por haber entendido algo. En cualquier caso, seguro que seguirán haciendo las fotografías en automático para, posteriormente, maldecirse por haber comprado una cámara que, según ellos, no sirve.

En cuanto a las fotografías realizadas por y para mi -para vosotros-, debo indicar que, el tiempo de espera me sirvió para practicar una nueva técnica, a la cual le tenía muchas ganas desde que en la primera quedada fotográfica a la que asistí, Elkin, otro componente de la kdd, la estuvo practicando y me estuvo enseñando cómo hacerlo y conseguir buenos resultados. Se trata del zooming, consistente enfocar un punto y variar la distancia focal -hacer zoom- durante la realización de la fotografía. De aquí a que finalice el proyecto, os pondré una foto realizada con esta técnica.

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Pd. Si queréis saber cuándo comenzará la puesta de sol un día concreto y en un lugar en particular, pasaos por el apartado “Utilidades” de esta misma web.

Título: “El ayuntamiento en postal”.

Datos EXIF
ISO: 100
Apertura: f/11
Velocidad: 5 seg.
Distancia focal: 21mm

Anuncios