#morriñadejuventud. Este es un hanstag que he utilizado hace unos días para tuitear algunos pensamientos que se me venían a la cabeza mientras pasaba unas horas en mi pueblo, Sandoval de la Reina.

Morriña porque me acordaba de los buenos momentos que he pasado en él, cuando de joven únicamente paraba en casa nada más que para comer, cenar y dormir. Morriña porque recordaba a todos los amigos que allí nos juntábamos verano tras verano y a los que hace infinidad de años que ya no veo, siempre y cuando, excluyamos Facebook, ya que gracias a él, he podido mantener el contacto con alguno de ellos.

Morriña porque, un año después, volvía al lugar donde tan bien lo hemos pasado todos y tanto hemos disfrutado pero también tanto hemos perdido, el cual ya nunca volverá a ser igual.

En esta ocasión, pasé dos días y hasta allí me acerqué con Hugo, quien disfrutó como un enano con tanto gato, gallinas, gallos, perros -bueno, éstos no tanto-, ovejas y, sobre todo, y por encima de cualquier otro animal, con el burro Beethoven. No había quién le sacara de la cuadra en la que se encontraba, cuando no era para darle agua, era para llevarle hierba, cuando no para verle y, tras verle, para volver a verle.

¡Y cómo no iba yo a ir a mi pueblo sin la cámara! Pues hasta allí me llevé todo el arsenal: cámara, objetivos, filtros, trípode. Dado que iba a pasar una noche allí, ya tenía en mente qué foto quería hacer. La iglesia en la hora azul. No tuve más que esperar al momento adecuado. Una prueba, otra prueba y así hasta que dí con los parámetros y el momento justo.

Naturalmente, hice más fotos, todas las que Hugo me dejó hacer entre visita y vista a Beethoven, pero la portada tenía que ser la que véis.

Me gustó pasear por las calles y caminos del pueblo con mi hijo, enseñarle sus rincones y contarle alguna que otra batallita. Fue divertido.

Pero, como en toda buena historia, siempre tiene que haber un puntito de pena. Al haber ido tan tarde, no pude reencontrarme con ninguno de mis viejos amigos y, lo que es más triste, aún estando dos de ellas allí -Paz y Mónica-, tampoco pudimos vernos ni siquiera unos minutejos. La falta de contacto durante tantos años hizo que no tuviéramos los datos necesarios para llamarnos o para comunicarnos como es debido, mucho Facebook, pero si no hay conexión, “ná de ná”. Sólo cabe esperar que la próxima vez esto no se repita.

Aún así, esos amigos se han acordado de mi y, decidieron juntarse para hacerse una foto de grupo recordando aquellos viejos tiempos. Muchas gracias a todos, en especial a Mónica que fue la promotora del asunto, incluso a los que no aparecéis, que también son unos cuantos. Para todo aquel que quiera verla o cotillear, aquí tiene el enlace

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Título: “Mi Sandoval querido”.

Datos EXIF
ISO: 100
Apertura: f/11
Velocidad: 25 seg
Distancia focal: 80mm

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