Letra F - Fe24 de enero, festividad de la Virgen de la Paz, patrona de Alcobendas. Como cada año, la ciudad se prepara para la procesión que hará recorrer la imagen de la Virgen por las calles del centro de la localidad.

Son las seis de la tarde y, decenas de personas, fieles, feligreses, creyentes, devotos o, meros espectadores, se empiezan a tomar posición a lo largo del recorrido de la procesión. Yo, buscando la fotografía, me acerco lo máximo posible al inicio de la misma, es decir, me voy a la iglesia de San Pedro, lugar en el que la imagen se encuentra durante estos días. Aquí, el número de asistentes es mayor, pero aún así, no me cuesta encontrar un lugar decente, cerca de las vallas que delimitan el recorrido.

Son las 18:30, hora marcada como inicio de la procesión. Las campanas de la iglesia empiezan a repicar. Pocos segundos más tarde, la imagen de la Virgen aparece por la puerta del templo, acompañada de los correspondientes “Viva la Virgen de la Paz”, la cual es subida a mano a su camarín y bajo palio recorrerá las calles para ser vista por sus paisanos.

Antes de dar comienzo la comendar religiosa, se procede a la subasta de las andas, seis a cada lado de la imagen, que servirán para poder desplazar el conjunto. Las dos primeras de cada lado se consiguen a un precio de 600€ cada una, el resto no llega a esos valores, pero aún así se “compran” por importes nada desdenables en época de crisis -como se nota que a algunos la crisis no les afecta-.

Recaudado el dinero de las andas, un militar del cuartel de El Goloso, se sitúa frente a la Virgen y toca a Oración con su corneta, momento emotivo por el silencio que reina en el ambiente. Y, acto seguido, se procede a la suelta de las palomas, símbolo de la paz.

Los sacerdotes de la iglesia, las personalidades de Alcobendas y personas destacadas de la Hermandad de la Virgen toman posición frente a ella para ver, en primera fila, el desfile de grupos que preceden a la representación mariana: jinetes a caballo y, bandas de música intercaladas entre las asociaciones y casas regionales de la localidad alcobendense, que durante media hora pasan por delante de su patrona y le dan colorido y sonido al acto.

Es durante ese desEl cura y su móvilfile, cuando los que nos encontramos frente a las “altas” personalidades vemos cómo uno de los sacerdotes no para de mirar su móvil y escribir cosas en él. No es un hecho puntual, durante más de quince minutos se ha desentendido de lo que sucede a su alrededor y sólo tiene ojos para la pantalla de su smartphone. Algo muy gracioso debe estar recibiendo, porque la sonrisa no se le quita de la cara. La indignación de los allí presentes, fieles devotos y católicos de pura cepa, va increscendo al ver esa actitud tan vergonzosa en un día y un momento como el actual.

Media hora después, la Virgen se empieza a mover. Últimas fotografías de la procesión aprovechando que la tengo a escasos 5 metros. Exclamaciones de lo guapa que está, de lo bonito que es el manto y, ¡cómo no!, más vivas a la Virgen. Y tras el último viva dicho, aparece otro más curioso: “Viva el Alcalde y su móvil”. Este “pobre” hombre gira la cabeza con cara de asombro e inocencia, porque en esta ocasión, sabe que él no ha hecho nada malo. En el mismo momento en el que el alcalde mira hacia el lugar de esa exclamación, el causante, rectifica su viva: “Viva el cura y su móvil”. Risas y comentarios sobre el error cometido, que por algo somos españoles y no podemos dejar pasar un fallo así sin criticarlo ni comentarlo.

La gente se empieza a mover, algunos ya a sus casas, otros se dirigen a nuevos puntos por los que la procesión pasará y, en algunos de ellos en los que se cantarán salves. Mis piernas están cansadas de tanto tiempo de pie sin moverme ni un ápice, así que yo emprendo el camino a casa, que es largo y cuesta arriba.

Siguiente letra, la letra G, ¿ayudas, ideas? Se agradecen y se tienen en cuenta, ya lo sabéis.

Muchas gracias a todos y hasta la letra que viene.

Título: “Fe”

Datos EXIF
ISO: 800
Apertura: f/4,8
Velocidad: 1/160
Distancia focal: 135mm

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