Letra R - Reflejos del DueroPulsa aquí para ver más fotos

El río Duero ha aumentado su caudal de manera considerable tras las lluvias del mes de Abril, aún así, a su paso por Zamora, su tránsito es tranquilo y suave, sólo roto por algunas represas que permiten detener, momentáneamente, el descenso de sus aguas buscando irremediablemente su final en la ciudad portuguesa de Oporto.

La calma que llevan sus aguas consigo permite que su superficie se asemeje a un gran espejo, liso y llano, sin imperfecciones y, más aún, cuando el sol inicia su ocaso y su luz suave comienza a llegar de manera tangencial. Son en estos momentos del día cuando más se agradece dar un paseo por las riberas zamoranas del río, disfrutando del frescor que se desprende de sus aguas, árboles y arbustos.

Y, con la cámara colgada del cuello, paseando relajadamente, dejándose llevar sin prisa, parándose en los claros que van apareciendo entre la verde vegetación, uno se deleita y retrata la visión del puente de piedra y sus arcos, todos ellos diferentes, que, estos días, se ven desbordados de trabajo, dejando pasar todo el caudal que hacia ellos llega, sin ni siquiera los arcos laterales librarse de la tarea para la que fueron creados.

El color azul del cielo se plasma en las sosegadas aguas como si de una impresión fuera. Y, junto a él, el verde de los árboles, el blanco de las nubes o el color de la piedra del puente que cruza el río. Todo el conjunto se revela de manera inversa a lo que la fisica, la lógica y, la propia realidad nos indica, equivocando a nuestros sentidos si únicamente fijáramos nuestra vista en la superficie acuática, haciendo cierto el mito de la caverna descrito por Platón en su obra La República.

Os dejo aquí el “Romance del Duero”, de Gerardo Diego, aunque fuera escrito a su paso por Soria.

Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.

Indiferente o cobarde
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.

Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.

Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.

Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,

sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.

Siguiente estación, la letra S, que ya está en el horno. Con la llegada del nuevo miembro de la familia y, previendo una reducción drástica del tiempo libre, quisiera concluir este proyecto de aquí a finales de junio, de ahí que cuando tenga la cámara no sólo busque la siguiente letra, sino alguna más de las que faltan para finalizar.

Aún así, vuestra ayuda nunca me ha venido mal, así que espero vuestras ideas para las letras que faltan desde la “T” hasta la “Z”.

Muchas gracias a todos y hasta la letra que viene.

Título: “Reflejos del Duero”

Datos EXIF
ISO: 100
Apertura: f/8
Velocidad: 1/125
Distancia focal: 70mm

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